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domingo, 29 de noviembre de 2009

ESA BOCA!

J'ai fixé mon regard sur un point et je vois votre visage.
Votre bouche, votre langue, vos lèvres, votre barbe.
Vos yeux ronds et noirs, les sourcils, les cils, votre nez.
Je pensais d'avoir volé un morceau de vos lèvres à mordre avec mes dents, mais ce serait seulement de la viande sans les battements de votre cœur.



Fijo mi vista en un punto y veo tu rostro.
Tu boca, tu lengua, tus labios, tu barba.
Tus redondos ojos negros, tus cejas, tus pestañas, tu nariz.
Pensé en robar un pedazo de tus labios al morderlos con mis dientes, pero sería solo carne sin el latido de tu corazón.


ORGASMOS TEMPESTADLa belleza de este hermoso hombre radica en su simpleza, su naturalidad, su normalidad. El conjunto de las formas y texturas que conforman su rostro y su cuerpo le otorgan el equilibrio perfecto para convertirlo en mi más preciado objeto de deseo.
Y su boca, que sin duda se ha convertido en mi fetiche, tiene la arrogancia de ser tan solo una boca más. Unos labios que pasan desapercibidos talvez para el resto de las personas, son para mí, un manjar carnoso. Una pulpa de fruta de inagotable
sabor. De la cual he bebido por horas su saliva, su tibieza transformándose en ardor.
Me he perdido en sus besos, mientras sus trabajadoras manos de hombre de la tierra, labraron en mis surcos hasta hacerme germinar en la exuberancia del orgasmo, extrayendo de mí ser torrenciales lluvias de placer.

Su boca se ha posado sobre mi carne, extrayendo cada gota de sudor y de sabor.
En diversas poses lo he visto devorar el suculento manjar dispuesto en mi entrepierna para su placer.

Como una tira de fotos, las imágenes recorren mi mente:
Yo parada, con mis piernas abiertas y el sentado debajo mío, con su mano derecha en el suelo, el torso levemente inclinado hacia ese lateral, con su pierna derecha en flexión y su pierna izquierda extendida, ambas sobre el suelo. Mi pie derecho entrelazado entre la longitud de sus muslos. Su rostro hacia arriba, para embeberse con su boca en mi vulva, mientras su mano izquierda sostien
e mi muslo derecho para atraerme hacia él. Lo cual resulta inevitable por el magnetismo que mi sexo siente por sus labios.

La ardiente imagen ya descripta en otros relatos, de su rostro entre mis nalgas lamiéndome desde atrás cuando estoy en cuatro patas.

Él hincado sobre mi entrepierna, la cual se ofrece predispuesta cuando estando de pie, dejo una pierna en el piso y la otra se abre sobre el borde de la cama.

Veo también la imagen geométrica de mis piernas formando una V. Mi espalda en la cama
, yo elevando mi cabeza al contraer mis abdominales para poder observarlo, cosechando con su lengua mi néctar. Contenido entre mis piernas, acostado boca abajo, apoyado en sus codos para liberar su torso y poder moverse con libertad. Mientras sus manos recorren o aprietan, mis caderas, mis glúteos, mi panza o mis ingles. Veo sus manos bajar por mi monte de Venus, hasta mi otra pequeña V, abriendo mis pliegues para probarlos en sus intimas curvas.
Su boca, aparece y desaparece en el vaivén, poniéndose sus labios cada vez más rojizos por el bombeo de la sangre. Su nariz con su pequeña puntita, rozan mi clítoris al compás de la penetración de su lengua, aumentando la fricción cuando ladea su cabeza a un lado y a otro.
CUNNILINGUS SEXO ORAL
Y cuando se aleja un poquito, su mojado músculo lingual, se impregna de los hilos del flujo de mi excitación, formando puentes que nos unen, gruesas cuerdas de pasión, como las amarras de un barco que retienen al navío a los muelles de su puerto. Vuelve a encallarse en mí. Su quilla en punta se hunde para salir luego relajada y ancha. Así, su amplia y carnosa lengua recorre mis labios mayores y menores, convirtiendo el momento en una fiesta de sensaciones.
Pido "nariz, labios, lengua y chiva" y ahí la fiesta se convierte en un delirio de placer. Cuando su mullida barba-chiva recorre mi vello púbico, se suspende sobre mi clítoris, se desliza sobre mi vulva, se despide rozando mi perineo.
Mi respiración se paraliza y me deja oír lo sonidos de la habitación, podría jurar que escucho crujir su barba sobre mi rasurados vellos, sobre mis labios desnudos.
Le ruego que me bese. Se que solo tiene una boca para mí, pero en mis fantasías esta se multiplica, dándome al unísono infinitas lamidas en mis zonas erógenas (boca, vulva, cuello, pliegues de codos y rodillas, cachetitos de la cola, pies). Pero descubro la gracia de que al poseer tan solo una boca, esta acopia en sus papilas gustativas todos mis sabores, y junto con su saliva y la mía se enriquece a cada minuto.
Esa boca es la puerta de su alma y el portal de nuestra pasión.
Esa boca es lo primero que veo, cuando el brillo de sus ojos deja de encandilarme. Y lo último de donde despego mi mirada cuando logro desaferrarme de su fogoso cuerpo.
Y cuando sus dedos se invitan a la tertulia? Ahhh, aunque desprecio la palabra "indescriptible" debo decir que es la única que asemeja la realidad en la que se convierte ese paraíso carnal a donde él me lleva.
Mis máximos puntos de placer, entregados a mi amante. Con mi clítoris hinchado y tenso perdido en la cavidad de su boca. Y sus dedos perdidos en la cavidad de mi vagina. Mi punto G marcando su rugosa textura, favoreciendo la contracción vaginal envolvente del orgasmo. Mis glándulas uretrales cargándose del jugo del placer, que en la liberadora eyaculación femenina serán eyectados. El aire esta espeso, el mundo se prende y se apaga de a flashazos. La percepción exaltada del entorno, todo el silencio del mundo y todos los sonidos a la vez. Se que grito, que gimo, que resoplo, que me atraganto en mi propio placer y a la vez no me oigo. Me veo y a la vez mi imagen se distorsiona, porque esta fundida con la de él que expectante de mi orgasmos, aguarda ansioso y excitado (entre lamidas, dedos que se clavan, brazos que se sacuden al borde del calambre) las fluidas emanaciones de mi clímax.
Y me lo pide, y yo se lo doy. Entre gritos desesperados de "seguí, seguí, un poco más, no pares ahora, así, así..... aaaassssiiii...bebeeeeee. Eso quiero, dame, dame más. Ahí me tenés, tomalo. Tomalo todo. Ahhhh Ahhhh tengo más, si, si, siiiiiiiiiiiii!!!!!!"
El se abusa de la plasticidad del vocabulario y "lo toma". Volviendo a besarme y succionar mis genitales, endulzados y sazonados parecen ser un platillo para él.
La libertad, el todo vale, palpitan en mi pecho, mientras mis alas se abren con la magia de esta experiencia.
Con la magia de ESA BOCA.


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