
¿Quién dijo que este dedo izquierdo es un inútil, si justamente me acaba de dar cátedra de como estimular mi punto G?
Suele visitarme acompañado de su hermano el mayor, pero justamente esta vez entró solo, valiente y decidido a mi cálida cavidad que lo aguardaba humedecida.
Por supuesto la invitación llegó de la mano, justamente, de la mano derecha de los hábiles índice y mayor.
Claro que la puerta de la sala esta abierta, pero ya no tanto, porque la contracción del placer estaba puesta en marcha hacía instantes atrás.
El meñique, arrastrado en el movimiento como cola de barrilete, se quedó jugando afuera, justamente en la cola.
El dedo gordo, se enredaba en los bellos vellos del Monte, justamente el de Venus.
Y cuando el placer estallaba y mi carne se ajustaba y se ceñía, justamente ahí, se me escapó un gemido. El agüita dulce y pegajosa de mi squirt, baño al firme visitante, justamente el anular.
Super Deli.....8p
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