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viernes 25 de noviembre de 2011

G TOY STORY


 El otro día fui con mi mejor y más antigua amiga, a un sex shop por primera vez.
Sabía perfectamente que quería, un vibrador para el punto G y un dilatador anal de bolitas.

Compré un vibrador violeta transparente, de esos con curvita en la punta que además tiene como unos puntitos que le dan rugosidad. El vendedor me ofreció una alternativa que parecía una lengua, por su forma, su color y su textura, pero yo le aclaré mi opinión: plástico es plástico y carne es carne.
Watter resistent, menos mal, porque  imaginate que pienso mojarlo muuucho con mi squirt. Hace algún tiempo había visto en una porno que una flaca, que también es squirt girl, que se sacaba unos chorros mortales con uno de esos. Una acabada tipo fuente explosiva, para arriba, muy llamativa y hasta divertida, y me quedé flashenado que yo también quería poder manejar así la furia de mi lluvia genital.

El aparatito vibra, y se pone más intenso si girás su rosca un poco más.
El tema, fue que el primer día tenía sueño y llegue a casa muy cansada después de cenar en lo de mi amiga,  para colmo al otro día tenía que arrancar temprano.  Pero como sabía que no iba a poder dormir sabiendo que tenía uno de mis 2 chiches tan deseados sin estrenar me metí al baño y sentadita en el bidet,  fui directo a su uso.
Estuvo copado, un chorro loco muy potente para cerrar, bien, muy bien... pero muy básico. 10 minutos, nada de previa, ni auto precalentamiento, nada de tocarme las tetas y los muslos antes como para anhelar el momento de la penetración plástica. Si fuera una peli, eso fue como la pre vieu, el preestreno.

En cambio, hoy me acosté en la camita y con mi gel lubricante efecto caliente empecé a jugar por afuerita, vibraciones bajas, en los labios mayores, el clítoris, el perineo. Seguí así durante un ratito hasta que me dieron ganas de hacerlo entrar. Obviamente la carne estaba inchada, la sangre acudía con latidos galopantes y a la lubricación del gel se le sumaba la mía.
Voy a resumir el primero de esta tanda, sé que querés todos los detalles, pero la fiesta vino al final.

El primer orgasmo, surgió durante una pajota rica, que cuando se puso buena, me sacó de mi pose de acostada, forzándome a ponerme de rodillas. Con al consolador entre la piernas, apoyado contra el colchón, sobre las toallas ubicadas previsoramente debajo, me pajeaba fuerte el clítoris mientras me montaba mi juguetito. Apretando los glúteos y los muslos para subir y bajar, para hundirlo y volverlo a expulsar. Acabé un poquito soltando apenas unos chorritos que se deslizaban desde mi vagina recorriendo el consolador y cayendo finalmente sobre las toallitas que había preparado.
Tenía una sensación rara en las piernas, por mi malestar físico general acumulado durante el día, una mezcla de dolor articular con calentura suprema, sin ganas de parar, pero aturdida y algo más cansada.

Me acosté, dejé pasar 3 minutos y volví a empezar. Esta vez sí, fue un verdadero estreno., Más gel lubricante, más potente la vibración. Mi vagina estaba algo apretada, al meterlo dentro lo sentí pasar, abrirme. Lo giré dentro mío, para sentir la punta arqueada rotando dentro de mi carne. No es muy grueso, o al menos es menos ancho que tu verga, calculo que tiene unos 3 cm de diámetro, pero su punta arqueada es pronunciada y al ponerlo paralelo a mi hueso púbico dentro de la vagina y hacerlo entrar y salir, se siente como un dedo que  rasca el punto G y lo tira hacia sí.
Sólo por jugar, sin apuro, conociendo la fuerza de mis músculos vaginales, sostenía con 2 dedos la punta del aparatito y con la contracción voluntaria de mi concha, lo empujaba hacia afuera y al aflojarme, empujaba con la mano de nuevo para volver a empezar.
En una situación como esa, es fácil pensar en un hombre habilidoso haciéndome la paja o en una linda pija, con piercing como la tuya, cogiéndome desde atrás y fregándome el arito de su frenillo, ahí donde tanto me gusta.

La cosa es que se sentía bien, pero es distinto a la paja manual. Banca un segundo, lo mejor todavía no llega, si estás por terminar tu paja, aguantala un poquito para mí, ¿dale?
El asunto fue que en  un instante, sentí el aviso, como la picazón por llamarla de algún modo, previa de los orgasmos y además de eso, se acumulaba como esas ganas de mear, que no son, y que avisan que además de la contracción viene la eyaculación.

Ahí me acorde de vos, de cómo me mirabas la concha, de cómo la ibas reconociendo con los ojos y después con la verga, la primera vez que nos vimos. Pensaba en ese polvazo triple que me sacaste arrodillada en el sillón, de cómo supiste sin que yo hable, casi mejor que yo misma, el instante justo de sacar tu pija para hacérmela saltar. Esa agua de chorros calientes que tanto te gusta. Recordaba eso y me clavaba adentro y afuera el vibrador, a full. Sentía que me estaba por venir, pero con todo. Pensé, lo juro, si él puede saber el instante justo, yo también... jaja, ¡después de todo es mi cuerpo!¿no?

Ahí, entró y salió un par de veces más y cuando salió la última vez, un chorro feroz y descontrolado saltó de mi concha al sacar el vibrador. Una lluvia explosiva, una cascada contra la gravedad, emanando caliente desde mi entrepierna, que llegó más allá de mis pies. Tan lejos que casi  moja el espejo gigante que tengo allá en la pared frente a la cama. Unas gotas llegaron a centímetros tan solo, salpicando el piso. Un disparo de casi 2 metros de distancia. También me sorprendió su alcance tan ancho, se salpicaron mis muslos, mis rodillas, las pantorrillas y parte de mis pies.
Me empecé a reír, con un supremo estado de satisfacción orgásmica y a su vez, un doloroso calambre en mi pantorrilla derecha que se me puso como piedra. Bañar la cama salpicando toda la cubrecama no era el plan, pero puedo garantizarte, que fue genial.

Ahora sí, termina esa paja hermosa que te estás haciendo mientras te cuento y dame tu leche para terminar.
¿El otro chiche? Ah, ese lo llevo para cuando nos juntemos, que necesito tu mano y tu mente para poderlo estrenar.

2 comentarios:

  1. Pues..., esa penúltima frase ha sido totalmente cierta.

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  2. Mujer alada saludos de nuevo desde un oceano de por medio,que ganas tenia de leerte ya,te echaba de menos pero ya he llegado,no sabes como me ha gustado este cuento tan nteractivo,casi sienot que me hablabas jeje... y ya por tu ultima pregunta si,imaginas como se a podido acabar,un beso

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